Si te mandé este link es porque te tengo entre la gente que respeto. Te pido tres minutos para pensar en una, dos o tres personas a las que valdría la pena que yo les hable.
Gracias por el tiempo.
Toca la situación que te haga acordar de alguien. El primer nombre que te llegue casi siempre es el correcto.
Las dos opciones están bien. Con tu nombre la conversación arranca con más confianza; anónimo, arranca igual pero sin mencionarte.
Eso es todo. Sin llamadas repetidas, sin insistir, y sin decir de dónde salió su contacto si pediste quedar anónimo.
Al enviar confirmas que compartes estos datos de buena fe. Trataré la información solo para este contacto y la elimino si la persona me lo pide (Ley 1581 de 2012).
Voy a acercarme con calma y con respeto. Te cuento cómo me fue con cada persona, sin presionar a nadie.